Poema de Carmen Hernández Montalbán

Pintura: "Y tenía corazón" (Enrique Simonet)

I
Un lienzo perlado
donde se perfila la alameda blanca de tu cuerpo.

Con la primera luz,
el cisne de la muerte,
surcaba el torrente precioso de tus venas,
los pezones marchitos,
crisantemos ajados,
iniciaban el duelo al compás del latido
apenas perceptible de tu corazón.

Corazón silenciado,
patria de mi desconsuelo.

Carmen Hernández Montalbán

Poemario "Cisne esdrújulo" de Antonio Enrique

POEMARIO “EL CISNE ESDRÚJULO DE ANTONIO ENRIQUE

Ha llegado hasta mí una bailarina hecha poema, un cisne esdrújulo que ya, desde el título de por sí sugerente, insinúa literariamente la imagen de la danza, pero no de una danza cualquiera, sino de una danza con mayúsculas, la de la sin par bailarina en la que se inspira el poeta Antonio Enrique y a la que va dedicado el poemario, nuestra querida amiga Trinidad Sevillano.
Es un cisne blanco, ingrávido; por cuyas venas se conduce la luz del talento, ese talento incandescente que da personalidad al movimiento. Y es esdrújulo porque es un movimiento llevado a su máxima calidad expresiva. La bailarina es expresión desde el rostro a las puntas.
La poesía de Antonio Enrique en esta ocasión, es una danza continua de pasión y admiración, dotada de la belleza estremecedora de las palabras certeras que emanan del sentimiento. Cada uno de los versos, es un arco de violín que hace vibrar las cuerdas de la emoción, de la alegría al llanto, de la ternura a la melancolía, de la esperanza a la más absoluta desolación. Es la música de una partitura que se reescribe con cada lectura, una sinfonía inagotable en la que intervienen los cuatro elementos: el agua ingrávida y blanca de unos copos de nieve, el fuego de un cuerpo; una energía perfecta en combustión permanente, el aire donde se origina el movimiento y finalmente la tierra; centro magnético donde gravita el equilibrio.
La poesía de Antonio está dotada de una elegancia sin parangón que se acentúa en este poemario. Una poética rubricada por las ilustraciones del pintor Miguel Rodríguez Acosta, figuras sensuales de una gran calidad estética, resueltas en unos pocos trazos.
El resultado ha sido una hermosa obra orquestada por un talento rotundo.



(X)

Yo conocí una vez a una bailarina
suave como la luz de noviembre,
gentil como una canción en medio del yerbazal.
Gentil como una paloma que comba el buche
y suave como el arpegio de la lluvia en los tejados,
era el delirio de mis sueños,
la delicia de mis horas,
la fiebre en que yo iba volviéndome
del color de la pasión.
La bailarina no sabía sino bailar,
y cuando no, era como la nieve lejana,
horizonte durmiente con pájaros limpios
que apenas rozan la tierra
con la sombra de su esplendor.
Yo amé una vez a una bailarina,
hace tanto tiempo que mi alma aún se sobrecoge.
Los brazos de la bailarina me acogieron
y yo me sentí el más feliz de los mortales.
La bailarina vino a mí un día de otoño.
Hacía niebla en mis ojos y lluvia en los caminos.
Recuerdo ahora tus manos, tus ojos,
tu cuerpo de yema de nardo,
tus piernas, tus vértebras,
el dulce ópalo de tu cintura cimbreante,
y me digo: bien estuvo vivir, bien se está,
si el último pensamiento fuese
el sencillo calor de tus entrañas que temblaban.
Una vez amé a una bailarina, y la bailarina
amó a su poeta como quien al despertar
recuerda que fue nieve pero no olvido,
fuego pero no humo, polvo pero no nada.


(De Cisne esdrújulo de Antonio Enrique)

BASES DEL I CERTAMEN DE RELATO CORTO "LAUNA Y TERRAO"

PARA PARTICIPAR EN EL MISMO SERÁ IMPRESCINDIBLE LA ACEPTACIÓN DE LAS SIGUIENTES



B A S E S 


TEMA: El tema será libre. Se tendrá en consideración si de alguna forma se nombra o relaciona con Las Alpujarras.

1. Al certamen podrá presentarse cualquier persona.

2. Las obras presentadas deberán ser inéditas. (No publicadas en ningún medio, anteriormente).

3. Los originales se presentaran en lengua española, con la siguiente extensión: como máximo 10 páginas, en  tamaño A-4 y con un tipo de letra 12, y espaciado de 1 a 1,5. Solamente se podrá presentar un relato por participante.

4. El envío de los originales se podrá hacer de la forma siguiente:

4.1. Enviando el original en documento de texto (Word o similar) o PDF, a pacopelegrina@gmail.com en donde solamente conste el TÍTULO DE LA OBRA y el SEUDÓNIMO DE SU AUTOR.

 4.2. Una vez publicada la lista de títulos ganadores en la página www.pacopelegrina.com los autores de los mismos, enviarán sus datos (NOMBRE, DNI, DOMICILIO y SEUDÓNIMO UTILIZADO) por correo electrónico al e-mail: pacopelegrina@gmail.com.

 5. El jurado estará compuesto por cinco personas, entre las que figuran dos personas con alguna obra literaria ya publicada.

6. PREMIOS:

PRIMER PREMIO: Lote de 10 a 12 libros, diploma y publicación del relato en la página web  www.pacopelegrina.com

SEGUNDO PREMIO: Lote de 7 a 10 libros, diploma y publicación del relato en la página web www.pacopelegrina.com

TERCER PREMIO: Lote de 3 a 5 libros, diploma y publicación del relato en la página web www.pacopelegrina.com

ACCÉSIT: Libro  y diploma.

7. Fecha límite para el envío de originales: 15 de septiembre 2013.

8. Los tres relatos ganadores se publicarán en la página www.pacopelegrina.com

9. La entrega de premios y lectura de los relatos ganadores, se efectuara en Granada en Diciembre. Se comunicará este verano el lugar, la fecha y la hora.

ORGANIZA
Francisco Pelegrina López
GRANADA
Nota: Para cualquier consulta pueden escribir a: pacopelegrina@gmail.com


COLABORADORES
(pulsar sobre el logo para ver la página)


De "Cuaderno iceberg" de Dora Hernández Montalbán

El caos original: pura infinitud,tal vez blancura o implacable oscuridad.Vertiginosa negrura vaciando la cosmología del tiempo,derramando un embrión de océano; y el negro de la noche invadiendo el todo o la nada:esa profunda oscuridad que nada sabe del llanto, y todo del sollozo, ocultando el ojo acuático,el futuro pez de las lágrimas. El universo, más viejo que las estrellas primeras: apenas un vestigio de luz, ínfimos granos de luz vagando por el espacio. Acoplándose en en desordenada amargura. Uniéndose mediante amorosas explosiones en astros ardientes. Esto, debió suceder antes de que la luna fuera, y la tierra fuera;cuando todo fue helio, y cúmulos de galaxias,y más galaxias,en el espacio inmenso. El vasto espacio sembrado de soberbias islas galácticas, lumbre láctea esparcida y esferas incandescentes.


Seminario “Microrelato y artes visuales frente a frente” - sesión del viernes, 29 de marzo de 2013 (Universidad de Tolouse Le Mirail)



El libro Pictorias para leer con lupa ha sido objeto de estudio por un grupo de investigación de la Universidad de Tolouse Le Mirail. Profesores de Literatura alemana, italiana y rusa y alumnos de doctorado y master asistieron al encuentro. Agradecemos el interés hacia nuestro trabajo y la amabilidad con que nos acogieron.

 

Entrevista de Yves Iehl, :

1) ¿ Cómo nació su colaboración? ¿ De un encuentro personal? ¿ De un conocimiento anterior de la obra del otro?

Digamos que fueron las dos cosas, Paul y yo somos amigos, hemos hablado mucho sobre infinidad de temas, yo sabía que él pintaba y había visto sus pinturas que me gustaban mucho. Ocurrió porque yo había asistido a un curso impartido por el escritor Andrés Neuman sobre relato breve organizado por la Universidad de Granada. En una ocasión se nos dijo que el relato breve podía compararse con la imagen porque ambas tienen en común unos espacios indeterminados que están en manos del espectador o del lector para ser completados. Le propuse a Paul hacer un ejercicio con esa idea y de ahí surgió nuestro libro.

2) ¿ Cómo trabajan? ¿ Hay una anterioridad de la pintura al texto? ¿ Del texto a la pintura? ¿ O bien elaboran ustedes paralelamente y por separado sus obras, por ejemplo a partir de ideas o a partir de temas previamente definidos?

 Pues acordamos en que yo le iría enviando mis microtextos; en los que se inspiraría a veces, otras él me enviaba espontáneamente sus pinturas con las que yo me inspiraba. Por tanto, unas veces fueron las pinturas las que inspiraron los relatos y viceversa. No había temas previamente definidos.

3) ¿ Cuál es para ustedes el lazo entre el texto y la imagen? ¿ Ya practicaron esto anteriormente? ¿ Estarían de acuerdo con la denominación de " iconotexte " (iconotexto), concepto creado por Michael Nerlich y el cual, en la jerga crítica, designa una obra en la cual escritura y elemento plástico coexisten y guardan a cada uno su especificidad, pero constituyendo sin embargo en su asociación final una totalidad indivisible reunida precisamente por la dinámica de dos sistemas de signos en tensión constante?

No, no había practicado anteriormente este ejercicio, sí, estoy de acuerdo, el concepto de iconotexto define bien nuestro trabajo, ya que aunque forman una unidad, no dejan de tener sentido de forma individual. Si alguien ve una pintura del libro y piensa en la historia que la pintura le sugiere, seguramente distará bastante de la que yo he construido, al igual que si alguien lee uno de mis microrrelatos, evocará imágenes totalmente diferentes a la pintura que lo complementa.

4) ¿ Segun lo que saben ustedes, se trata de una práctica usual, incluso de una tradición en España? ¿ Ademas, esta interacción iconotextual es particularmente frecuente en el do), " microrelato ", tradición a la cual usted explícitamente se refiere (p. 3)?

No se trata de una tradición española, el género del microrrelato, sí se puede decir que está de moda,  hoy es desarrollado por numerosos autores hispanoamericanos como Julio Cortázar, Fernando Iwasaki, Andrés Neuman, Augusto Monterroso. Sentaría sus bases en los textos breves de la antigüedad como la fábula, la parábola, las adivinanzas, etc. En cuanto a la interacción iconotextual es menos frecuente aun, sí he conocido trabajos de poesía y fotografía, pintura y aforismo.

 6) El título: ¿cómo lo han escogido, respecto a su proyecto? ¿ El motivo de la " lectura con lupa " es unicamente una alusión específica al género del microrelato que asocia además el visible (pictorias) y el legible (leer), o bien se refiere también a otros aspectos?

Sí, la palabra "pictorias" es una invención de unir los términos pintura e historia, como podrán imaginar y la lupa, es una forma de advertir a la persona que ve las pinturas y lee los relatos que no deben atenerse exclusivamente a lo que explícitamente perciben, sino que han de estar atentos a lo que no se ve, a lo que la profesora Irene Andrés Suárez define como espacios de indeterminación aquellos que se ocultan tras los significantes, tras lo que puede leerse a simple vista.

7) ¿ Si debieran darle un consejo al lector, le aconsejarían mirar primero las imágenes o bien leer primero los textos? Yo lo dejaría a su libre elección.

8) ¿Cómo definirían, con respecto al tratamiento de la realidad o de la representación que ustedes tienen, lo que, en sus actitudes y posicionamientos diversos, constituye o constituiría el matiz personal que es común de usted? ¿ Podría ser vinculado, por ejemplo, a una proximidad en la edad, a temas de pensamiento comunes, a utopías  similares? Es inevitable reflejar en mayor o menor grado la experiencia vital en la obra artística, y sí hay seguramente coincidencias entre Paul y yo por la cercanía generacional, y los acontecimientos de la época que nos ha tocado vivir…

 

10) ¿Los cuentosde esta obra son vinculados en particular a una corriente, un género, una escuela, una tradición regional? Bueno, he tratado de poner en práctica lo que he aprendido sobre el microrrelato, pero es verdad que no todos los textos del libro responden a las características del género. Unos se acercan más a la poesía, otros a la parábola.

 

11) ¿Estaría de acuerdo para describir estos cuentos como parábolas enigmáticas centradas en un objeto cuyo sentido es condensado? No todas son parábolas, pero sí han tomado en algunos casos las pinturas de Paul Rey como referencia, para evocar una historia o una idea. Su sentido condensado es propio del microrrelato.

                     

12) Estos relatos parecen en totalidad destinados a evocar cada uno una figura, una entidad, una persona, la vez extraña y específica, a menudo alegórica. ¿ Tuvo usted el   deseo de realizar retratos de figuras, efectivas o imaginarias, sintomáticas de nuestra época? No planifiqué sobre los temas que tratarían las historias, me he dejado llevar por la inspiración en cada caso, pero sí me he sentido satisfecha cuando el resultado ha sido un microrrelato que se centra en un acontecimiento de la actualidad que genera conflicto.

11) ¡ Con respecto a ello, cual es el papel - una vez más! - para usted de la interacción del texto con la imagen. Lo que me atraía mucho de este trabajo era que cualquiera de las dos artes de representación: la pintura por un lado y la literatura por otro, sirvieran de motor de inspiración y el resultado me ha gustado.

 

12) ¿ Se inspiro en particular de figuras míticas? Las figuras míticas aparecen bastante en mis escritos y en este caso más, ya que son conocidas por la mayoría y esto ayuda a comprender el sentido de estas historias tan breves, apoyan la intertextualidad.

 

13) ¿ Tuvo el proyecto de denunciar en particular ciertos defectos de nuestra época? No fue premeditado pero sí me gusta hacerlo y este género del microrrelato se presta a ello.

 

14) ¿ Cómo concibe usted las relaciones entre los sexos (evocadas de modo bastante escéptico en estos microrelatos)? Las historias relativas a lo femenino-masculino son tratadas aquí con ironía, de forma caricaturesca, quizá involuntariamente se ha visto reflejada la visión que tengo sobre el tema, pero naturalmente la realidad es más compleja.

 

15) ¿ El tema de la lucha, particularmente en el mundo animal, tiene para usted una importancia particular? Naturalmente, la lucha en el mundo animal, en el cual incluyo al ser humano es una constante, la naturaleza me parece que está en conflicto permanente, y los conflictos naturales pueden servir de alegoría de los conflictos sociales y psicológicos.

 

16) ¿ Le parece que explora voluntariamente los aspectos de la hibridad y de la grotesca (mezcla de géneros, de formas, de identidades)? Sí, en este caso ocurre.

 
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Entelequias (Por Pedro Pastor Sánchez)

Toda mi vida es un engaño. Ya lo decía mi madre: “Tenías que haberte llamado Mariana”. Pero no. Y menos mal que las cámaras fotográficas de la época no retrataban en color, porque me pasé mi primer año de vida emperifollado en ropa de color rosa, no estaba la vida para dispendios. Ya empezamos mal. Y la cosa no mejoró porque esa virilidad “adquirida” a última hora en el momento del parto fue puesta en entredicho años más tarde por la que fue mi esposa. De acuerdo, no es que sea un hombre con mucha personalidad, pero tampoco es cuestión de partirse la cara con todo el mundo por una tontería. “Mariano, que nos están robando el coche, en nuestras narices”- me decía. ¿Y que quería que hiciese?. Prefiero ir a poner la denuncia sobre mis dos piernas, y no en silla de ruedas porque encima me den una paliza por intentar luchar con un tío que me saca la cabeza (creo que podría haberlo hecho si se lo hubiera propuesto, pero literalmente). “Pero Mariano, por lo menos pide ayuda”- me insistía. Ella gritaba mucho más fuerte que yo, eso lo había demostrado en múltiples ocasiones.
El caso es que Lourdes no fue una mala esposa. Tuvimos 2 hijos, pero no parecían míos. A ver, no quiero decir que no lo sean. Luisito es calcado a mi de pequeño, no creo que otro hombre fecundara ese óvulo (al menos ese no), y Martita ha heredado de mi los tics y el sentido del humor algo cínico. Quiero decir que desde muy pequeños les inoculó el veneno de la alienación parental. Nuestro divorcio fue un auténtico desastre, una lucha de titanes por un simple marco para fotos, palabras gruesas por teléfono cada vez que me tocaba quedarme con los niños los fines de semana alternos. No soportaba la idea de que les diese un capricho, de que salieran por un rato de su “ordeno y mando”, de su férrea educación.
En el fondo, para ser sincero, fui yo mismo quien provocó toda la avalancha que terminó con nuestro divorcio. Nuestra vida sexual fue de más a menos en cuestión de meses una vez que nacieron nuestros hijos. Tampoco es que antes hubiera sido especialmente activa, todo hay que decirlo, pensándolo bien, creo que para ella era un mero trámite hasta haber alcanzado su objetivo vital de ser madre. Una vez que la parejita se adueñó de nuestro tiempo libre, me vi desplazado a un segundo, a un tercer plano. Me diluía en la rutina de los días, en las apreturas de la hipoteca. Y para colmo, no podía llenar esa vida fútil con una distracción, una afición, un interés concreto en algo que me distrajera.
Mi falta de interés me llevó a la biblioteca buscando refugio en la lectura. Allí conocí a Elena, la inquietante bibliotecaria que me atendía casi a diario. Podía haberme fijado en otra chica más voluptuosa, más apetecible a simple vista. Sin embargo, aquella menuda mujer de perpetua sonrisa era capaz de tenerme pegado a su mesa durante horas recomendándome todo tipo de material. Era un pozo de sabiduría, mucho más inteligente que yo, y sus labios se movían a una velocidad endiablada, lo cual provocaba un mí un incontenible cosquilleo en las gónadas. Un día se me ocurrió proponerle llevar estas disertaciones a la cafetería próxima, por el bien del resto de usuarios que hacían cola detrás de mi impacientemente. Me sorprendió tanto su rápida aceptación a mi invitación como sus impulsivos movimientos pélvicos sobre la cama de su pequeño apartamento. Fueron unos meses intensos, de mentiras y de excusas para alimentar nuestros deseos más primarios. Cuando le dije que mi mujer quería divorciarse porque sabía lo nuestro, su interés por mi se redujo a cero de forma inmediata. Sin el aliciente, sin el morbo de saberse la “querida”, Elena desapareció de escena. No concebía su vida en pareja, y menos con un tipo como yo, por muy bien que follara (palabras textuales suyas). Entelequias 2/2
Ni siquiera mi perro es mío. Rufo llegó un día a mi casa hecho una bola de peluche en la mano de mi hermana. ¿”A que es mono?”-dijo dejándolo caer sobre mi regazo. Se supone que lo cuidaríamos mientras ella estaba de viaje de bodas, era un regalo de una amiga. Pero ya nunca más salió de casa, y la bola de peluche creció y creció, y fueron los peluches de mi hija los que lo padecieron en sus propias fibras, porque el jodido perro no dejaba de restregarse contra ellos. Así que un día Lourdes decidió castrarlo. No hemos vuelto a gastar un céntimo en peluches.
Como decía, soy un auténtico fraude. Mis escasos estudios de un módulo de contabilidad se convirtieron en una Diplomatura en mi currículum vitae por arte de birlibirloque. Eso me permitió acceder a un puesto en la aseguradora. De todas maneras, allí, el que más o el que menos viene rebotado de cualquier otro tipo de trabajo. Esta la cosa tan mal que tengo auténticas eminencias como compañeros de ventas. Tanto talento desaprovechado, y en cambio tanto aprovechado sin talento escalando puestos. En fin, no seré yo quien tire la primera piedra.
Fíjense si mi vida es un embuste que hasta mi propio apellido es falso. El abuelo Elías creció en una familia humilde. Desde muy pequeño sabía que aquellos no podían ser sus hermanos porque su piel cetrina y su cabellera negra poco tenían que ver con esas testas pelirrojas. En su documento de identidad figuró hasta los 21 años el apellido Expósito, nunca fue adoptado oficialmente por los padres que lo criaron, aunque siempre lo trataron como a uno más, sin distinción en trato entre “hermanos”.Entonces decidió cambiar su apellido por el de Aguirre, por aquel explorador que ansiaba encontrar su propio paraíso en aquellos territorios inexplorados. Convino en que era hora de pasar página, que las carencias que pasó en su infancia y juventud habrían de tocar a su fin. Pero sus ganas de comerse el mundo se vieron truncadas por el accidente en el que quedó lisiado de una pierna al ser atropellado por una moto. Se tuvo que conformar con una vida humilde, un trabajo humilde, un humilde “paraíso” junto a mi abuela, todo corazón y coraje para sacar adelante a la familia.
En honor a la verdad, tengo que decir que nunca he tenido especial apego a las cosas materiales, me da asco esa gente que muere gorda y rica sin haber disfrutado realmente de la vida, sólo pensando en acapararlo todo, ese “yo más que tú” como principio vital. Pero ahora que me pongo a pensar, resulta que yo he sido el paradigma del extremo contrario. Por enumerar algunas cosas “no mías” diré que la hipoteca de la casa la sigo pagando religiosamente, a duras penas, aunque su uso y disfrute está asignado a mi exmujer e hijos hasta la mayoría de edad de estos, y para eso todavía falta bastante tiempo. El coche que venía usando hasta hace poco está a nombre de mi suegro, pues me convenció de que podía obtener un mejor precio y ventajas fiscales como discapacitado que es. Ahora soy un asiduo del autobús, claro está. Sigamos. Casi toda la ropa que visto en estos momentos es de segunda mano, hasta ese punto hemos llegado, el mechero lo cogí de la barra de un bar, el paraguas, de la puerta de un restaurante, y las maquinillas de afeitar las robé en el supermercado. ¿Se puede caer más bajo?.
Desde la pequeña y mugrienta habitación de esta pensión se ven las copas de los árboles, ni siquiera desde aquí se ve un horizonte despejado. Los pájaros vuelan libremente, de rama en rama, despreocupados, libres. La tormenta puede arrasar su nido en cualquier momento, pero no es una tragedia para ellos, simplemente es volver a empezar. Me gustaría poder ser como ellos, y recomponer con ramitas mi destrozado nido, mi destrozada vida. La ventana está abierta, nadie mira, a nadie le importa, nada tengo ya que perder. Cuidado ahí abajo...

El origen accitano del Ilustrador Narciso Méndez Bringas


Todos los caminos llevan a Roma y aunque no todos, muchos también llevan a Guadix, o de aquí partieron, según se mire. Cientos de personajes ilustres y pintorescos nacieron aquí o tuvieron una relación con la ciudad, unos más conocidos que otros. Son esos menos conocidos los que más incitan mi curiosidad, y en seguida quiero saber quienes fueron, donde vivieron, y hacia donde caminaron. 

Les voy a presentar a uno de ellos, el dibujante o pintor de historias como  a él mismo le gustaba definirse, Narciso Méndez Bringa, cuya madre, Doña Josefa Bringa Murillo, nació en Guadix, concretamente en el barrio de Santiago.  Su padre, Don Gaspar Méndez Rodríguez, era magistrado, natural de Granada, y debió llegar a Guadix a mediados del Siglo XIX. Se casaron y se trasladaron a Madrid, donde nació Narciso, un 29 de octubre de 1866 en la Calle Juan de Dios, núm. 4, según consta en el padrón de habitantes del año 1867, en el que aparecen empadronados un tío paterno, una tía materna, y una criada natural de Guadix: Antonia Mateos.

Narciso fue un ilustrador de reconocido prestigio, según la semblanza biográfica que aparece en el diario ABC del 6 de julio de 1933, un día después de su muerte. Empezó su labor artística a los once años en Ocurrencias  un periódico de sucesos. Después comenzó a trabajar en la Casa del Editor Saturnino Calleja, muy conocido por la infinidad de cuentos que editó, de ahí la tan conocida frase “Tiene más cuento que Calleja”.  Sus primorosos dibujos, de carácter costumbrista, ayudaron a acercar la lectura y por ende la cultura a los más pequeños y a las familias humildes de la época, más preocupadas en lo que habrían de llevarse a la boca que en el aprendizaje de las letras. Trabajó también para La Ilustración, fundada por el propio Calleja y para la conocida revista Blanco y Negro, fundada por Torcuato Luca de Tena en 1891. Una de las anécdotas que Narciso contaba del tiempo en que estuvo trabajando en esta revista es que Luca de Tena dedicó un número de Blanco y Negro en beneficio de los niños huérfanos de un terremoto que tuvo lugar en Italia y encargó la portada a Méndez Bringas. Se la entregó una noche en que los obreros se habían declarado en huelga. Don Torcuato estaba reunido con los jefes de los talleres muy nervioso, cuando Narciso le entregó la portada, él lo desenvolvió y dijo: ¡Gracias a Dios que veo algo agradable.


La muerte de su hija Josefa Méndez Angulo a los 30 años de edad, marcó la obra del artista, pues el recuerdo de la muchacha sirvió de inspiración en sus retratos femeninos. Admirador de la pintura de Velázquez, de la música de Wagner, enemigo del modernismo, decía: “¿Evolución del Arte? ¿Evolución necesaria? Puede ser, pero no de manera tan absurda. Cuando una persona se alimenta excesivamente de dulces, necesita una purga. El modernismo en el arte resulta una purga. El arte necesita renovarse, hay que huir de los caminos trillados, bien. Pero es preciso también huir de la extravagancia…”

Narciso, fue sin duda un gran artista, que llenó de magia los libros y la prensa de la época, gracias a sus ilustraciones, los lectores, incluso los que no sabían bien leer, podían adivinar lo que contaban. Es un orgullo para Guadix saber que también él es un poco nuestro.

GENEALOGÍA